lunes, 12 de octubre de 2009

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA
La elección de mi carrera fue algo difícil: me gustaban demasiadas cosas y sabía que podía hacerlas bien. Mis padres influyeron en lo que dejé y elegí la Licenciatura en Administración de Empresas porque me dejaba un campo bastante amplio para trabajar. Lo más importante para mí era que podría estar en contacto con el factor humano; sin embargo, admiraba demasiado a mi Abuela, maestra de toda la vida, a mis tías que siguieron su ejemplo, y a mi tío, que aunque Ingeniero, estaba trabajando en el ámbito educativo, también para la D.G.E.T.I. y que por su desempeño llegó a ser Secretario de Educación en nuestro Estado. Me marcó el ver la paciencia de mi abuela y mis tías para enseñar a los niños a leer, la mirada que ellos posaban sobre ellas y la alegría enorme que sentían cuando se lograba leer una línea a la perfección. El libro Mágico en verdad lo era. . . .
Y esa admiración creció con otros grandes maestros en la preparatoria y en el Instituto donde estudié Inglés: Instituto Benjamín Franklin de Yucatán, AC. Con reconocimiento del Departamento de Estado de los EE.UU. Mi eterno agradecimiento a mi Maestro Arturo Piña, q.e.p.d. pues realmente fue mi mentor, al fijarse en mí e invitarme a seguir el camino de la docencia. Y curiosamente, el día que recibí su invitación, hacía diez minutos que yo había solicitado empleo como maestra en aquella escuela. Y estuvo conmigo en mi entrenamiento, entraba a mis clases y no dejó nunca de darme consejos. Tenía 17 años. Y tuve en Septiembre de 1977, 2 grupos de niños de los cuales me enamoré. En 1980, Septiembre también, me inicié en el Cbtis 95, donde continuo hasta hoy. Y he impartido, no sólo Inglés, sino Administración, Turismo, Economía, Administración Financiera, Hotelería, Agencia de Viajes, etc.
¿Qué pienso y siento de ser maestra? Una gran satisfacción. Un gran orgullo, un verdadero honor; así como una gran responsabilidad, pues sé que somos ejemplo a seguir de muchos jóvenes. Por que aún ahora, aunque no sea la más moderna, se fijan, te toman de referencia y lo que digas, hagas, vivas debe ser congruente. Por tu propio bien y el de ellos.
El ser docente en la Educación Media Superior ha sido un gran reto toda la vida. Primero porque le enseñaba a trabajadores que eran mayores que yo. Ellos tenían mucha experiencia de la vida y yo conocimientos que ellos necesitaban, a veces querían que dijese lo que querían escuchar pero logramos tender puentes que les permitieron adquirir los conocimientos que buscaban. Sé que muchos de ellos con el tiempo lograron ser dueños de pequeñas empresas que levantaron con esfuerzo y dedicación. Y ahora, pues hay apatía; es mayor el reto. Lograr que se interesen en educarse por su propio bien.
Tengo muchas satisfacciones por ser maestra: cuando cambian su conducta, cuando estudian, cuando ganan algún concurso, cuando los encuentro en la calle y veo que son exitosos en lo que se han propuesto. Lo disfruto y sí, me hace muy felíz.
El principal motivo de insatisfacción que tengo es que hay muchos jóvenes que pierden su tiempo. Que hay mucha política en el sistema educativo. Que se desperdician muchos recursos en bastantes ocasiones. Que nos exigen hacer demasiado papeleo y esto nos aleja de nuestra verdadera razón de ser. Y lo que verdaderamente duele es, percatarme, que en algún momento del camino, mi corazón se enfrió y mi desempeño decayó.
Muchas gracias por su atención.
Ivette María Vales Tenreiro

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